
Este domingo pasado fue el cumpleaños de Lola. Llevábamos planeando una mini fiesta sorpresa desde hacía un par de días, por eso de que anda un poco sensible y tristona, decidimos alegrarle su día.
El día anterior, sábado por la mañana, fuimos Belinda, Nerea y yo al centro (porque las demás seguían sleeping) y compramos cosas de fiesta en la tienda de todo 2€ (como las nuestras de 20 duros!), luego pasamos por Penney's (lo que allí es Primarkt) y cada una le compró un detallito. Por mi parte le compré unos adornitos para las uñas que sabía que le
gustaba, un par de braguitas y ya entre todas le regalamos unos zapatos que sabíamos que le encantarían.
También compramos chucherías y nos fuimos a casa justo cuando Lola, Cani y Margarita venían para el centro, así que no nos cruzamos.
Lo guardé yo todo en mi armario porque ahí no lo vería, envolvimos los regalos y planeamos lo que comeríamos al día siguiente, cumpleaños de ella.
Decidimos hacer una paella aprovechando una oferta de "Viva España!" que había en el ALDI, donde habían traído arroz para paella, salsas, vinos españoles...
Así que al día siguiente, relativamente temprano, fuimos Belinda, Nerea y yo a comprar todos los ingredientes y como sabíamos que
se levantaría tarde, estuvimos parte de la mañana preparándola en la cocina. Nerea y Belinda hicieron la paella y yo me encargué de adornar la cocina llenando muchos globos y arreglando una especie de brazo de gitano que habíamos comprado, junto a unas magdalenas muy bonitas.
Cuando se despertó, ya estaba todo listo.
Se puso muy contenta y le encantó todo lo que le regalamos, además, comimos muy bien y mucho.
Por la tarde vagueamos un poco, y salimos por la noche, porque al día siguiente, lunes, no teníamos clase hasta las 4 de la tarde.
No estaba el centro muy animado y echamos un rato y nos volvimos.
Al día siguiente por la mañana planché y fregué mis cosas. Y algo curioso, estando en clase, se me antojaron... atención, pimientos fritos como los de la feria!!! xD
Me llevé toda la clase pensando en un sofrito de pimiento verde, rojo, zanahoria, tomate, ajo y coliflor... qué tontería, verdad?
Mi madre me matará cuando lo lea, teniendo en cuenta que eso es algo prácticamente impensable que lo coma yo en mi casa! Ves, mamá, que estoy ampliando mi alimentación? jeje.
Como sea, la cosa es que al volver de clase pasamos Nerea y yo por el Dunnes y compré las cosas que me faltaban.
Ya en casa, me tocaba a mí limpiar la cocina, así que lo hice y cuando terminé, me puse a cortar los pimientos, tomates, zanahorias y ajos (porque las coliflores ya las tenía de haberlas hecho para comer) y me hice mi sofrito! Uuuhm qué rico.
Supongo que como tan poca verdura, de vez en cuando mi cuerpo me dice "Vicky, ya va siendo hora, guapa" y por eso se me apeteció.
Qué rico me quedó :D... y como me sobró, lo guardé y lo tengo pa comer hoy de nuevo!
Y esta noche sopita!
Pues mira, de esto estoy sacando dos conclusiones (de momento), la primera es que planchar es un coñazo pero no se me da mal, y lo mismo con la cocina.
Dentro de hora y media tengo clase de nuevo, y me tengo que secar el pelo y comer, así que, un abrazo a todos!
Cuando vuelva os hago el sofrito de verduras xD!!
martes, 23 de septiembre de 2008
Lola cumple 24 años
(Las fotos se agrandan si clickais encima)
Publicado por Eámanë en 4:34 3 comentarios
viernes, 19 de septiembre de 2008
Hoy ha sido un gran día

Pues sí señores, lo ha sido, y estoy muy, muy contenta.
El día ha sido perfecto en todos los sentidos, y es la primera vez que realmente he disfrutado de una salida de marcha aquí en Galway.
El día ha empezado normal, levantándome a las 7:45 de la mañana y yendo a clase, enterándome de todo, tomando apuntes, estrenando mis botitas de agua nuevas (verdes, con florecillas, preciosas) y llegando aquí a las 4 de la tarde, cansada, pero con la satisfacción de otro día de clases bien aprovechado.
Cuando llegué me estaba esperando un paquetito de Javi, con un peluche de una vaquita, una foto, una carta... paquete que alegró totalmente mi tarde.
También decir que ayer me llegó un paquete de mi madre, y que el hecho de poder dormir por fin con mis sábanas me ha levantado mucho el ánimo, ya ves, con la cosa tan simple qe es.
Total, que llamé a Javi para darle las gracias, pero al no estar en su casa, me dediqué a recoger un poco el cuarto y ver algún capitulillo de "Sexo en Nueva York", serie a la que me estoy aficionando muchísimo desde que llegué aquí.
Después estuve charlando por teléfono y por internet por él, y, voilá, Javi se ha pelado y se ha quitado la melena (como yo llevaba tiempo aconsejándole) y está guapísimo, como yo había imaginado hace mucho tiempo. Otra alegría.
Cuando me di cuenta eran ya las 9 de la noche y mis compis querían salir para 'celebrar' que ha llegado la cuñada de Pin (la prima de Lola) para quedarse un mes (simpatiquísima la chica, muy linda). Nos pusimos en marcha todas.
Me duché, me arreglé y salimos sobre las 11 y media de la noche camino del centro de Galway, donde se concentran todos los pubs y sitios de marcha.
El tiempo era perfecto, hacía fresco pero era muy soportable, y nada de viento, y apenas probabilidades de que nos lloviera. Estupendo.
Vamos pal centro y entramos en un pub del que nos habían hablado. Es grande, bonito, se llama "The King's Head" y tiene dos plantas, con una decoración estupenda y dos tronos de madera en los que me da pena no haberme conseguido hacer una foto.
Pedimos una copa y nos pusimos a bailar.
Llegó un chico, irlandés creo, y se empeñó en bailar conmigo. Le dije al oído que estaba bailando con mis amigas y que, si quería bailar, bailara con todas, y así lo hizo. Cuando se puso excesivamente pasteloso conmigo, Lola me salvó diciéndole, atención, que me dejara ya en paz porque yo era su novia. El chico se quedó con cara de... "¿cómor?" y al poco se retiró elegantemente al piso de arriba.
A las 2 el pub apagó la música para echarnos. Qué pechá más grande de bailar y de reírme. Lo necesitaba.
Cuando salimos, y en el camino al taxi, nos fuimos topando con distintos personajes que tenían tantas ganas de marcha como nosotras, y estuvimos charlando con uno que, cuando le dijimos que somos de Cádiz, se alegró mucho y nos contó que estuvo un año en Algeciras y que había ido a sitios como El Puerto o Vejer. Muy agradable la charla, mucho hablar inglés.
Cuando ya por fin cogimos el taxi (a cosa así de las 3 y pico, a lo tonto a lo tonto nos entretuvimos con la charla) y llegamos a casa, todavía había ganas de juerga, aunque ya más calmada.
Y así hemos estado, hasta hace 15 minutos, todas en el salón con música y comiendo galletas y magdalenas.
Son las 4:56 en Galway, las 5:56 en España.
Qué gran día, qué bien me lo he pasado.
Buenas noches y buena suerte!
(Fotos mañana, que ya es tarde hoy)
El día ha empezado normal, levantándome a las 7:45 de la mañana y yendo a clase, enterándome de todo, tomando apuntes, estrenando mis botitas de agua nuevas (verdes, con florecillas, preciosas) y llegando aquí a las 4 de la tarde, cansada, pero con la satisfacción de otro día de clases bien aprovechado.
Cuando llegué me estaba esperando un paquetito de Javi, con un peluche de una vaquita, una foto, una carta... paquete que alegró totalmente mi tarde.
También decir que ayer me llegó un paquete de mi madre, y que el hecho de poder dormir por fin con mis sábanas me ha levantado mucho el ánimo, ya ves, con la cosa tan simple qe es.
Total, que llamé a Javi para darle las gracias, pero al no estar en su casa, me dediqué a recoger un poco el cuarto y ver algún capitulillo de "Sexo en Nueva York", serie a la que me estoy aficionando muchísimo desde que llegué aquí.
Después estuve charlando por teléfono y por internet por él, y, voilá, Javi se ha pelado y se ha quitado la melena (como yo llevaba tiempo aconsejándole) y está guapísimo, como yo había imaginado hace mucho tiempo. Otra alegría.
Cuando me di cuenta eran ya las 9 de la noche y mis compis querían salir para 'celebrar' que ha llegado la cuñada de Pin (la prima de Lola) para quedarse un mes (simpatiquísima la chica, muy linda). Nos pusimos en marcha todas.
Me duché, me arreglé y salimos sobre las 11 y media de la noche camino del centro de Galway, donde se concentran todos los pubs y sitios de marcha.
El tiempo era perfecto, hacía fresco pero era muy soportable, y nada de viento, y apenas probabilidades de que nos lloviera. Estupendo.
Vamos pal centro y entramos en un pub del que nos habían hablado. Es grande, bonito, se llama "The King's Head" y tiene dos plantas, con una decoración estupenda y dos tronos de madera en los que me da pena no haberme conseguido hacer una foto.
Pedimos una copa y nos pusimos a bailar.
Llegó un chico, irlandés creo, y se empeñó en bailar conmigo. Le dije al oído que estaba bailando con mis amigas y que, si quería bailar, bailara con todas, y así lo hizo. Cuando se puso excesivamente pasteloso conmigo, Lola me salvó diciéndole, atención, que me dejara ya en paz porque yo era su novia. El chico se quedó con cara de... "¿cómor?" y al poco se retiró elegantemente al piso de arriba.
A las 2 el pub apagó la música para echarnos. Qué pechá más grande de bailar y de reírme. Lo necesitaba.
Cuando salimos, y en el camino al taxi, nos fuimos topando con distintos personajes que tenían tantas ganas de marcha como nosotras, y estuvimos charlando con uno que, cuando le dijimos que somos de Cádiz, se alegró mucho y nos contó que estuvo un año en Algeciras y que había ido a sitios como El Puerto o Vejer. Muy agradable la charla, mucho hablar inglés.
Cuando ya por fin cogimos el taxi (a cosa así de las 3 y pico, a lo tonto a lo tonto nos entretuvimos con la charla) y llegamos a casa, todavía había ganas de juerga, aunque ya más calmada.
Y así hemos estado, hasta hace 15 minutos, todas en el salón con música y comiendo galletas y magdalenas.
Son las 4:56 en Galway, las 5:56 en España.
Qué gran día, qué bien me lo he pasado.
Buenas noches y buena suerte!
(Fotos mañana, que ya es tarde hoy)
Publicado por Eámanë en 13:08 2 comentarios
domingo, 14 de septiembre de 2008
Inquilinos en la casa!
Ayer fue un día de lo más tonto, todo el día en la casa y mucho ordenador, pero el tiempo no animaba a salir y además algunas de nosotras no estábamos anímicamente para mucha juerga. Como sea, me gustó el día a pesar de todo, pero lo mejor fue lo que pasó al final, justo antes de dormir.
Después de vernos Nerea y yo varios capítulos de La Familia Crece en el ordenador, y estando a puntito de cenar tortillita de patatas casera, nos llamó Lola desde la cocina.
Cuando entramos, vimos a un gato negro tumbado en una de las sillas, muy cómodo y manso.
Cuando le preguntamos a Lola, nos dijo que había entrado por la ventana de la cocina (que
estaba ligeramente abierta para que se airease de la comida) y se había sentado a mirarlas.
Cuando nos acercamos, el gato estaba perfectamente limpio y aseado, como si su casa estuviera en este mismo barrio y saliera de excursión de vez en cuando, incluso como si estuviera muy acostumbrado a entrar a esta casa en particular.
La gata es negra, preciosa y muy suave, además de muy cariñosa. No nos tiene nada de miedo y se deja acariciar sin ponerse nerviosa. Le dimos un poco de tortilla y ahí se quedó hasta que, supongo, cuando Nerea y yo nos acostamos, Lola y Pin la dejarían salir cuando se quiso ir.
La hemos llamado Tiky, así en intimidad aunque ella tenga su propio nombre. El nombre es Kitty al revés, como la gatita de anime.
Mira por donde ya tenemos mascota, y además una que va y viene cuando quiere y a la que apenas hay que alimentar porque siempre viene comida de su cas y su dueño/a.
Eso sin contar con los pájaros que se meten en la chimenea y que hace bastante jaleo a veces, son más graciosos! Pero de esos no tengo fotos...
Como sigamos así, lo aviso, aquí los inquilinos también pagan alquiler, ¿eh?
*Click encima de las fotos y se agrandan.
Después de vernos Nerea y yo varios capítulos de La Familia Crece en el ordenador, y estando a puntito de cenar tortillita de patatas casera, nos llamó Lola desde la cocina.
Cuando entramos, vimos a un gato negro tumbado en una de las sillas, muy cómodo y manso.
Cuando le preguntamos a Lola, nos dijo que había entrado por la ventana de la cocina (que
estaba ligeramente abierta para que se airease de la comida) y se había sentado a mirarlas.Cuando nos acercamos, el gato estaba perfectamente limpio y aseado, como si su casa estuviera en este mismo barrio y saliera de excursión de vez en cuando, incluso como si estuviera muy acostumbrado a entrar a esta casa en particular.
La gata es negra, preciosa y muy suave, además de muy cariñosa. No nos tiene nada de miedo y se deja acariciar sin ponerse nerviosa. Le dimos un poco de tortilla y ahí se quedó hasta que, supongo, cuando Nerea y yo nos acostamos, Lola y Pin la dejarían salir cuando se quiso ir.
La hemos llamado Tiky, así en intimidad aunque ella tenga su propio nombre. El nombre es Kitty al revés, como la gatita de anime.
Mira por donde ya tenemos mascota, y además una que va y viene cuando quiere y a la que apenas hay que alimentar porque siempre viene comida de su cas y su dueño/a.
Eso sin contar con los pájaros que se meten en la chimenea y que hace bastante jaleo a veces, son más graciosos! Pero de esos no tengo fotos...Como sigamos así, lo aviso, aquí los inquilinos también pagan alquiler, ¿eh?
*Click encima de las fotos y se agrandan.
Publicado por Eámanë en 4:47 1 comentarios
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